Con aviso de temporal, al salón
La temporada de salones empieza ya. Cuando todavía muchos navegantes apuran sus últimas singladuras de verano, otros están quitándose la sal y la mayoría intenta superar el estrés post-vacacional reparando los desperfectos sufridos en las vacaciones u ocupando el fin de semana en las típicas tareas de invernaje, el mercado náutico decide zarpar rumbo a un nuevo año comercial. Con él se renueva la ilusión de todos esos armadores y aspirantes a propietarios por ver en el agua o en un estand, según el certamen y las dimensiones del barco que desean, las novedades que presentan los principales astilleros. Porque, quizás, y en definitiva ése es su mayor anhelo, algún diseñador afiló muy bien el lápiz y en su mesa de trabajó creó la fórmula mágica que combine velocidad con volumen y confort, seguridad con comodidad y amplitud en cubierta o fácil mantenimiento con carpintería y ebanistería. [leer Mas]
